Una cica que parece un helecho. La Cycas multifrondis tiene los folíolos divididos en horquilla, a veces dos o tres veces, lo que le da una frondosidad que ninguna otra cica alcanza. Viene de los bosques subtropicales de Yunnan, así que quiere sombra y humedad. Pieza de colección poco frecuente en Europa.
Casi todas las cicas tienen una hoja de estructura simple: un raquis central con folíolos enteros a los lados, como una pluma. La Cycas multifrondis rompe esa regla. Sus folíolos se dividen en horquilla, y cada rama vuelve a dividirse una o dos veces más, de modo que una sola hoja acaba teniendo cientos de segmentos.
El resultado es una planta de aspecto mucho más ligero y frondoso que cualquier otra cica, más cercano a un helecho arborescente que a la rigidez habitual del grupo. De ahí el nombre: multifrondis, de muchas frondes.
Es una especie poco frecuente en el mercado europeo y se compra sobre todo por coleccionismo y por su valor ornamental, no por volumen.
Fue descrita en 1996 por D.Y. Wang a partir de material de Yunnan, en el suroeste de China. Conviene saber que su identidad taxonómica está discutida: algunas bases de datos la aceptan como especie y otras, como la de los Jardines Botánicos de Kew, la tratan como un híbrido entre Cycas bifida y Cycas dolichophylla.
Para el cultivo da lo mismo, porque las exigencias son las mismas en cualquiera de los dos casos, pero lo decimos abiertamente porque es información que un coleccionista quiere tener antes de comprar.
Su hábitat son los bosques subtropicales de montaña del sur de China y el norte de Vietnam: clima monzónico, con verano cálido y húmedo, invierno suave y sombra de dosel arbóreo. Nada que ver con el desierto mexicano del que vienen Dioon y compañía.
El tronco es delgado y poco aparente durante muchos años, a menudo parcialmente subterráneo. Las hojas, que pueden superar el metro y medio, son largas y arqueadas, de un verde medio algo brillante, y es en ellas donde está todo el interés de la planta.
El crecimiento es lento, como en todo el género, y además la especie es exigente: responde bien al calor y la humedad del verano, y se para por completo si pasa frío o se queda sin agua.
Es la especie más delicada de las cicas que trabajamos. Su clima de origen no tiene heladas significativas, y en cultivo conviene no bajar de -2 o -3 grados centígrados, y solo de forma puntual y con la planta establecida y en seco.
Es un producto de nicho y precio alto, para cliente informado. No es una planta para un proyecto de paisajismo expuesto ni para zonas con heladas: ahí defrauda. Bien colocada, en cambio, no tiene competencia visual dentro del grupo de las cicas.
El género Cycas figura en el Apéndice II de CITES. Nuestros ejemplares son de propagación artificial y se comercializan con la documentación correspondiente. Consúltanos los trámites según el destino antes de cerrar el pedido.
Luz. Sombra o sol filtrado. El sol directo de verano quema las hojas.
Suelo. Rico y suelto a la vez. Drenante pero con capacidad de retención.
Riego. Medio-alto para una cica. Riego regular en verano, escaso en invierno.
Cuidados. Medios. Protección invernal y control de la exposición al sol.
Rusticidad. Baja. No bajar de -2/-3 C (zona USDA 10a). Requiere protección.
Crecimiento. Lento y exigente. Se detiene con frío o falta de agua.
Origen. Yunnan, suroeste de China. Bosque subtropical de montaña.





Ejemplar cultivado en nuestro vivero de Riudoms, con cepellón preparado para plantar. Pide fotos y disponibilidad del ejemplar concreto antes de comprar.
FAQs
Resolvemos las dudas que más nos llegan sobre esta especie: cuidados, resistencia al frío y cómo organizamos el envío.
Que los folíolos se dividen en horquilla, y cada rama vuelve a dividirse una o dos veces. Una sola hoja acaba con cientos de segmentos. Ninguna otra cica que se cultive habitualmente tiene esa estructura, que le da un aspecto de helecho.
Está discutido. Fue descrita como especie en 1996 por D.Y. Wang, y algunas bases de datos la aceptan así. Kew, en cambio, la trata como híbrido entre Cycas bifida y Cycas dolichophylla. Para el cultivo es indiferente, pero preferimos decirlo claramente.
Solo en zonas sin heladas y en situación resguardada y con sombra. En el litoral mediterráneo cálido es posible. En el resto, lo razonable es maceta, para poder entrarla en invierno.
Mal. Viene del sotobosque y el sol del verano mediterráneo le quema las hojas, que además tardan un año en renovarse. Sol de primera hora, sombra filtrada o media sombra.
El género Cycas está en el Apéndice II de CITES. Nuestros ejemplares son de propagación artificial y van con la documentación correspondiente, además del pasaporte fitosanitario. Dinos el destino y confirmamos trámites antes de cerrar el pedido.
Sí, por ingestión, como todas las cicas. No hay riesgo por tenerla cerca, pero conviene saberlo si hay perros que roen plantas o niños muy pequeños.
En verano, riego regular, cada cinco o siete días según calor, dejando secar la superficie del sustrato entre riegos. En invierno, muy espaciado, lo justo para que el cepellón no se seque del todo. Es la cica más sedienta de las que trabajamos.
Uno que retenga algo de humedad pero drene: sustrato universal de calidad con un tercio de perlita o puzolana y algo de fibra de coco. Nada de mezclas puramente arenosas de cactus, que para esta especie se secan demasiado.
En maceta, entrándola a un invernadero frío, porche cerrado o jardín de invierno cuando las mínimas se acerquen a cero. Riego mínimo durante ese periodo. Si está en suelo, velo térmico y acolchado, pero el margen es corto.
Casi siempre es aire seco o sol excesivo. En clima mediterráneo la humedad ambiental baja del verano le pasa factura. Ayuda colocarla agrupada con otras plantas, en zona resguardada, y pulverizar las hojas a primera hora en los días más secos.
Normalmente una tanda al año, a finales de primavera o en verano, cuando el calor arranca. Durante las semanas que la corona nueva está tierna no hay que moverla ni tocarla: es el momento más delicado del año.
Cochinilla en la base de las hojas y en el cogollo, sobre todo en plantas que invernan bajo cubierta, donde falta ventilación. Se trata con jabón potásico o aceite de parafina. Conviene revisarla al entrarla y al sacarla.
+34 658 987 607
info@naturpalm.com
Rellena el formulario y te asesoramos personalmente: te decimos medidas, te mandamos fotos del ejemplar y te pasamos precio con el envío incluido.
Usaremos tus datos solo para responder a tu consulta. Puedes pedir que los consultemos, corrijamos o borremos escribiendo a info@naturpalm.com. Más información en la política de privacidad.