Vivero de palmeras
años de experiencia
Naturpalm nació en 2000 en Riudoms, a quince minutos de Tarragona, con una idea que no ha cambiado: si quieres responder por una palmera, tienes que haberla visto crecer. Hoy somos 70.000 m² de cultivo propio y un catálogo que viaja a media Europa, pero el campo sigue siendo el mismo y el criterio también.
En estas tres décadas hemos visto crecer miles de ejemplares desde el semillero hasta el camión que los lleva a su destino, y hemos aprendido cosas que no vienen en ningún manual: cuándo una Brahea está lista para trasplantar, cuánto cepellón necesita una Jubaea para aguantar dos mil kilómetros, qué hace una Chamaerops cuando el invierno se alarga. También hemos aprendido a decir que no: si un ejemplar no está en su punto, se queda otra temporada en el campo.
Las vemos crecer, las cuidamos y las preparamos
Cultivamos nuestros propios ejemplares. No compramos planta hecha para revenderla con nuestra etiqueta, y eso cambia tres cosas.
El tiempo. Una palmera pasa entre tres y quince años en el campo antes de salir a la venta, los que pida su especie. En ese tiempo echa el tronco y la raíz que después le permiten sobrevivir al trasplante.
El clima. Riudoms está en el Baix Camp, con el mar a diez kilómetros y la montaña detrás: inviernos suaves, veranos secos y una amplitud térmica que endurece la planta. Un ejemplar criado aquí llega a Holanda o a Polonia ya acostumbrado a pasarlo algo mal, que es exactamente lo que le vas a pedir.
El control. Revisamos el estado fitosanitario, la estructura del tronco y el desarrollo radicular planta por planta, no por lote. Cuando te decimos que un ejemplar está sano, es porque alguien lo ha mirado.
Exportadores de palmeras a toda Europa
Desde nuestro vivero de Tarragona enviamos a Holanda, Polonia, República Checa, Hungría y Francia, además de a toda la península. Trabajamos con paisajistas que necesitan un ejemplar concreto para un proyecto, con garden centers que programan su temporada con meses de antelación y con constructoras que piden cuarenta unidades para la misma fecha.
Cada expedición sale con pasaporte fitosanitario y con un embalaje preparado para la especie y el tamaño que viaja. Hacemos seguimiento hasta la descarga, y si algo no cuadra al llegar, lo resolvemos nosotros. No hay intermediario al que señalar porque no lo hay.
Un equipo que lleva años en el mismo campo
Detrás de cada ejemplar hay un equipo que conoce las especies una a una. Saben cuándo toca trasplantar sin mirar el calendario, preparan un cepellón para que aguante el viaje y distinguen una hoja amarilla por exceso de riego de una por falta de hierro. Esas decisiones pequeñas, repetidas durante años sobre la misma planta, son las que hacen que una palmera llegue a su destino lista para seguir creciendo.
Es también el equipo con el que vas a hablar si nos escribes. No hay centralita: te responde alguien que ha estado esta mañana en el campo.
Lo que dicen nuestros clientes
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Visíta nuestro vivero en Tarragona
La mejor forma de entender a qué nos dedicamos es pisar el campo. Si estás en Tarragona o pasas por la zona, concierta una visita y te enseñamos los ejemplares que tenemos ahora mismo. Y si te pilla a mil kilómetros, te mandamos fotos y vídeo de las plantas concretas que te interesen, con su medida y su precio.